A la mañana siguiente
todos están muy contentos porque ya han conseguido sus dos objetivos el de
conseguir el beato de Liébana y el de robar el arca santa, así que deciden
volver otra vez a Cádiz que era de donde venían para darle los objetos que habían
conseguido a su califa. Cuando están de camino un joven musulmán ve el beato
que ellos llevaban y piensa que seria buena idea robarlo. Cae la noche y los
musulmanes se van a dormir y en eso momento el joven musulmán aprovecha y coge
el beato y piensa:
Debería matarlos porque si no pueden que ellos me lo vuelvan a robar
asi que yo creo que debería matar a los tres pero tengo que tener cuidado
porque si dejo alguna prueba puede que maten así les matare con mucho cuidado.
En el momento que le va a
clavar la espada a Jamal este se despierta y empiezan a pelear todos con mucho alboroto. Después de muchos puñetazos,
patadas, luchas con espadas y muchas mas cosas el joven musulmán consigue matar
a los tres ya que a el su padre le había enseñado a manejar muy bien la espada
y a defenderse.
Él se llamaba khalaf y
tenia 25 años el era un apuesto joven muy guapo. Tenia el pelo castaño y
bastante largo ya que en aquella época era típico llevar el pelo largo, tenia
los ojos muy grandes y resaltaban mucho
porque eran rojos, era de una estatura media y era delgado. El era muy amable y
simpático ya que con todo el que se encontraba le saludaba y le decia صباح الخير (BUENOS DIAS) aunque a veces se enfadaba y se
ponía muy antipático y cuando te lo encontrabas te empezaba a insultar y era
mejor no cruzarse con él, tenia dos personalidades.
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