A la mañana siguiente Al kaim
decide ir a buscar el Beato de Liébana, tiene muchos planes, pero va intentar
hacer que no se note su preocupación debido a esa situación. Al kaim va por la
noche enfrente de la mezquita, hace un agujero en el jardín que la rodea
y...encuentra un pasadizo que le conduce directamente al Beato. Pero... cuando
cree que todo ya está en sus manos, ve que los del ejército contrario, sus
enemigos, se le han adelantado... no sabe qué hacer, si quedarse cruzado de
brazos, y volver por donde ha venido o... contraatacar y matarles. Elige la
primera opción, pero decide modificarla un poco, en vez de irse se queda
quieto, en silencio, les sigue, y acaba descubriendo su escondite. Al día
siguiente por la noche, va al escondite del otro ejército, roba el Beato, y
encima, esa era solo la primera parte. La mañana siguiente manda a un ciudadano
a cambio de dinero a la guarida para que les escriba una nota anónima que dice
así:
¿Os creéis muy listos?
Listos no es la palabra, os he descubierto y me llevo el Beato conmigo. Sabéis
perfectamente que no soy un genio, pero si muy astuto
Cuando el jefe del
ejercito contrario ve la nota no sabe qué
hacer, empieza a dudar que alguno de su ejército
es un traidor. Y empieza a pensar, pensar, pensar... y se queda dormido.
En sus sueños empieza a
hacer una escena que le aclare la situación, acaba con una sola conclusión, EL
EJERCITO CONTRARIO. Pero claro ninguna de las pruebas parece suya, menos el
contenido y el resultado, así que empieza a despertarse para enfrentarse contra
Al kaim. Pero para cuando él llega ya es demasiado tarde, Al kaim ya se ha ido
sin dejar rastro.
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