A la mañana siguiente Khalaf iba paseando por el mercadillo, y, de
repente encuentra a aquel vendedor que tanto ansiaba encontrar, con la mente
bien en blanco, actuó como si nada y le propuso a un joven que por allí pasaba
que si le podía hacer un favor a cambio de dinero. El favor era robarle el
beato al comerciante. El joven aceptó sin pensárselo dos veces y esta fue la
conversación con el vendedor, aquel muchacho y Khalaf:
-Hola...buenas, me llamo Jairo
-Hola, yo me llamo Khalaf
-Hola, ¿que desean?, bien sabrán
que yo no me voy a presentar pues me toman por borracho y cualquiera me cambia
de nombre, a lo que iba.¿Qué desean?
-Bien, hemos oído que usted es
muy buena persona así que, por que no quedamos un día y hablamos más seriamente
y a solas-Decía Jairo
-Bueno amigos espero verles
pronto, yo ya me tengo que ir- Contestó Khalaf
-Adiós, bien muchacho con tal de
que al final salga algo de dinero... que te parece si quedamos mañana- Dijo el
vendedor
-Esta bien, pues mañana en la
taberna “espuma fresca” a esta
hora, adiós
Bien el plan era el siguiente,
Khalaf hacía de actor secundario, como el que allí no pintaba nada, mientras
que Jairo quedaba con el en la taberna, lo emborrachaba, se lo llevaba a un
sitio escondido y lo mataba mientras que le robaba.
Una vez en la taberna:
-Hola
-Hola
-¿Quieres una cerveza?-Dijo Jairo
-Bueno si invitas tu-Le contestó
el vendedor
Después de emborracharle, el
vendedor empezó a delirar, le llevó al escondite y le mató cogió lo que Khalaf
le pidió y al día siguiente se lo entregó.
No hay comentarios:
Publicar un comentario