lunes, 23 de abril de 2012

CAPÍTULO III

CAPÍTULO III

Al día siguiente llegó un infiltrado musulman que estaba en la parte cristiana para ver cuales eran los planes y decirselo a jefe que se encontraba en Córdoba. Él se llamaba Mohamed, él vió el beato y envió una carta a su Califa al-Qa'im que era un hombre mayor de unos 73 años tenía el pelo blanco, una gran perilla y era muy avaricioso. Cuando éste se enteró  decidió mandar a 3  de sus mejores hombres a que se lo robaran. El primero que llego se llamaba Fatin, era alto y corpulento, llevaba una catana como arma, el segundo que llegó se llamaba Jamal, era bajo y fuerte, llevaba como arma un arco, el tercero se llamaba Salim y era alto con ojos azules que por la noche brillaban como la luna y llevaba como arma un cuchillo.
Entonces los 3 decidieron quedarse en el monasterio para robarle el beato a Bruno haciéndole una razzia por la  noche, pero no lo consiguieron ya que intervinieron 10 campesinos pero 5 de ellos murieron y el resto quedaron malheridos ya que les ataca Fatin con su catana.
El  francés habla con los campesinos:
- Muchísimas gracias por haberme ayudado y lo siento mucho por la muerte de vuestros compañeros, rezaré por su alma, dijo Bruno.
- De nada pero es que te veíamos en peligro. Estamos un poco tristes ya que se han muerto 5 de nuestros compañeros, respondió el campesino
-Os doy el pésame por lo de vuestro compañeros, dijo Bruno.
- Gracias, dijeron los campesinos.
Al día siguiente Fatin se levantó muy pronto para espiar a Bruno. Le busca por todo el Monasterio y le encontró hablando con  el sacerdote.
-Mañana continuare el camino de regreso a Francia así que esta será mi última noche, le estaba diciendo Bruno.
-Ah! Vale ha sido un placer conocerle que tenga un regreso agradable, contestó Dionis.

Los musulmanes se quedan en una posada de  la aldea sin que el francés se enterara para después seguirle porque sabían que iba a continuar al día siguiente el camino de santiago.
Acordaron que le atacarían en la última etapa del camino entre Huntto y  Saint-Jean-Pied-de-Port.
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