CAPÍTULO
VI
Salim se había ido a dar una
vuelta para que le consideraran uno más en el pueblo, para que nadie sospechara
de ellos, y conociendo a todo el pueblo de repente se encontró a una bella
mujer hija de uno de los curtidores del lugar, que se llamaba Elvira y de la
que se enamoró. En cuanto se lo dijo a sus amigos le dijeron que se dejara de
enamoramientos y que lo que tenía que hacer era sonsacarla. En uno de sus
encuentros con Elvira mantuvo esta conversación:
Hola Elvira, mira me han hablado
de el Arca Santa, ¿tu sabes algo sobre ella?
Y ella siempre solía contestarle
cosas bastante interesantes e importantes como:
Tiene tanta fama esa gran
reliquia que no sé como me preguntas eso pero te lo dire, es tan famosa que la
gente por muy peligroso que sea cruzan la Cordillera Cantábrica
para quedarse mas cerca de ello, ¡en vez de ir por el camino Francés a
Compostela!, respondió Elvira.
Jamal les dio toda la
información a sus compañeros que recibió de Elvira, pero el no sabia ya que
hacer si se iba de la lengua Fatin y los demás le mataban pero si seguía así
engañaba a Elvira y su amistad y todo para el se complicó mucho.
Ellos planeaban robar el Arca
Santa, pero...¿cómo lo harían sin dejar pistas?
A la mañana
siguiente los tres se levantaron muy temprano para ir de nuevo a
ver la iglesia de San Salvador y ver el Arca Santa donde se guardaban muchas
reliquias importantes. El Arca Santa se situaba en la Cámara Santa. Cuando
llegan allí, ven que necesitarán un buen plan ya que la Cámara Santa está
situada detrás del altar mayor y está custodiada por muchos guardias. Pero
deciden que si lo podrían hacer y envían una carta a su califa al-Qa'im para
contactar con el y contárselo:
Estimado Califa:
Somos los tres musulmanes que enviaste para
que robaran el beato. Después de dos intentos lo hemos conseguido robar. Un día
que fuimos a la iglesia de San Salvador vimos el Arca Santa y pensamos que a lo
mejor usted querría apoderarse de el porque contiene muchas reliquias.
Saludos cordiales, Fatin, Jamal y Salim.
Cuando terminan
de escribir la carta se la dan a un emisario llamado Alfonso para que se la
lleve al califa. Cuando el emisario llega después de un día de camino se la
entrega y el califa la lee y le dice al emisario.
- Espérese un
rato que escribo yo otra carta y se la lleva otra vez a Oviedo, dijo el califa.
- Vale me espero
todo lo que usted deseé, dijo el emisario.
El califa llama
a su escribano y le dicta la siguiente carta:
Hola chicos:
Me parece una buena idea robar el arca santa
ya que contiene muchas reliquias. Pero hacerlo con mucho cuidado porque si os
pillan no conseguiremos ni el arca santa ni el beato porque os ahorcarán en la
plaza pública delante de todo el pueblo, como siempre hacen con los ladrones.
Saludos cordiales, al-qa'im.
El emisario se
lo lleva a los tres musulmanes y lo leen con detenimiento y preocupación por
las palabras que en la carta hay escritas.
A continuación
piensan cuál será la mejor opción posible para entrar a la iglesia y deciden
investigar todas las entradas y pasadizos para después poder idear el mejor
plan para acceder al altar mayor sin ser vistos.
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