lunes, 23 de abril de 2012

CAPÍTULO I


CAPÍTULO I

Alfonso VI llega a Oviedo 24 de Julio de 1075 como peregrino y decide ir a visitar la iglesia de San Salvador donde está el arca santa que contiene muchas reliquias que habian estado escondidas mucho tiempo de la conquista musulmana.
 Alfonso VI es una persona con pelo largo y pelirrojo, tiene los ojos verdes y una gran barba pelirroja que le rodea la boca.
Al llegar a la iglesia abre el Arca Santa y ve el beato de Liébana, al verlo se queda muy sorprendido. El Beato de Liebana es un códice muy valioso que hace comentarios sobre el Apocalipsis. Sorprendido por lo que acababa de ver, habla con su emisario llamado Gregorio:
- Tú crees que deberíamos trasladar el códice a la catedral de Santiago de Compostela para que esté más vigilado y seguro, dijo Alfonso.
- Pues la verdad es que creo que es una buena idea ya que aquí corre mas peligro que allí, respondió Gregorio.
- Vale pues entonces mañana tú te encargas de llevarlo hasta la catedral, dijo el rey.
- Bien mañana lo llevaré, respondió el criado.
- Pero ten cuidado no llames mucho la atención a ver si te lo van a robar, dijo Alfonso
- Lo tendré, replicó Gregorio.
Mientras mantenían esta conversación,  no se dieron cuenta de que un hombre estaba escuchando y que al oírlo pensó que podría robarlo y venderlo a alguien por mucho dinero.
A  la mañana siguiente, Gregorio, el emisario del rey Alfonso VI, empieza el camino para trasladar el Beato de Liébana. El recorrido que tiene que hacer es uno de los más largos del camino de Santiago. Cuando va por la mitad del camino se empieza a cubrir el cielo de una niebla muy espesa y la visibilidad que tiene Gregorio es cada vez peor.
De repente, entre la espesura de la niebla aparece en el camino el cristiano que había escuchado  hablar del traslado del beato al rey y a Gregorio. Se llamaba Juan era alto, pelo moreno, ojos marrones verdosos y se le conocía en el pueblo por ser un borracho que se gastaba  el poco dinero que tenia en la taberna del centro de Oviedo. Juan era tenía muy mal humor, robaba cosas valiosas para después vendérselas a los comerciantes de las afueras de Oviedo.
En el encuentro Juan intentó quitarle el Beato a Gregorio y se enzarzaron en una pelea. Empezó ganando Gregorio ya que le dio dos patadas y un puñetazo y lo dejo en el suelo después continuó ganando Juan ya que le da varios puñetazos después de haberse recuperado. Después de mucho tiempo igual sale victorioso Juan ya que le ataca con una navaja y le mata. Después él huye corriendo y no descante  hasta que ya se encuentra lejos.
Alfonso VI se entera de que han matado a su emisario Gregorio, y que le han robado el códice, y que lo tiene un borracho que por el camino se había encontrado.

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